El servicio perfecto

  • La temperatura ideal para servir una bebida refrescante oscila entre los 4º y los 8º. A esa temperatura se percibe, en mejores condiciones, todo el sabor y aroma del refresco.
  • Para disfrutar más de una bebida refrescante es aconsejable servirla en un recipiente abierto, vaso o en copa, ya que permite percibir su olor mientras se bebe.
  • Es recomendable utilizar cubitos de hielo gruesos ya que tardan más en derretirse, mantienen durante más tiempo la temperatura y alteran menos los sabores de la bebida.
  • La presentación de la bebida es fundamental. Añadir hierbas aromáticas y rodajas de fruta que contrasten o potencien su sabor puede hacer disfrutar mucho más del sabor de cada bebida.

Un refresco para cada momento

  • Por la mañana, se puede optar por una bebida refrescante de naranja. Su equilibrio entre el dulzor y la acidez cítrica hace que esta bebida sea ideal para los primeros momentos del día.
  • A media mañana o a media tarde se puede optar por la lima-limón, que presenta notas cítricas, sabor ácido y dulce.
  • A partir de media mañana es cuando más se disfruta de los refrescos de cola, con predominio de los sabores intensos, y un equilibrio entre la acidez y el dulzor.
  • En el aperitivo se puede optar por un bitter, ya que su color intenso y fuerte sabor amargo, lo convierten en una bebida muy propia para ese momento.
  • Justo antes de la comida o de la cena es cuando se disfruta más de una bebida refrescante de limón, dado su predominio de la acidez cítrica.
  • Las bebidas refrescantes de té, con un sutil fondo aromático, y la gaseosa, con notas cítricas y ácidas y un suave toque a lima, también se pueden tomar a cualquier hora del día.

El maridaje con la gastronomía

  • La cola, por su dulzor acaramelado y su acidez, es muy compatible con carnes y patés.
  • La naranja, con un predominio de lo dulce sobre lo ácido, casa con los sabores fuertes como vinagretas o ensaladas. También combina con postres de frutas.
  • El limón, al tener una acidez fresca, se identifica y fortalece con sabores intensos, por lo que armoniza bien con pescados fuertes y con dulces.
  • La tónica, por sus toques amargos encaja a la perfección con frutos secos, aceitunas, ahumados, conservas o frituras de pescado.
  • La gaseosa, por sus matices cítricos, su acidez moderada y un suave sabor a lima, combina con salsas picantes, frutos secos salados, arroces al horno, pasta, etc.
  • El bitter, con una combinación de amargos y dulces, así como su original y compleja combinación de aromas herbáceos, combina con frutos secos, aperitivos, alitas de pollo.