Publicado el 30 noviembre de 2018 a las 14:53

  • La industria avanza a buen ritmo para alcanzar el cumplimiento de sus compromisos medioambientales (energía, agua, envases) marcados para 2020.
  • El consumo se ha mantenido en 2018, con un incremento de las versiones bajas en calorías

MADRID, 29 DE NOVIEMBRE DE 2018

Adaptarse a las nuevas tendencias de consumo es prioritario para la industria de los refrescos. Para dar respuesta a los consumidores, el sector de las bebidas refrescantes sigue apostando por la innovación. Con más de 200 novedades lanzadas este año, incluyendo nuevos productos y cambios en los formatos, la industria ha batido récords y ha superado la media de 150 lanzamientos anuales. Por otro lado, destaca igualmente la inversión conjunta del sector, que cerrará el año 2018 alcanzando los 350 millones de euros.

Estos han sido algunos de los anuncios más destacados en la Asamblea General que ha celebrado hoy en Madrid la Asociación de Bebidas Refrescantes (ANFABRA), en la que han participado el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas; el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán; y el presidente de la Asociación, Pelayo Bezanilla, además de otros miembros de ANFABRA.

El encuentro ha puesto el foco en los compromisos ambientales del sector que, desde 2010, ha conseguido disminuir en cada unidad de producción un 15% el consumo de agua y un 17% el consumo de energía. Unas reducciones que se acercan a los objetivos del 20% marcados para 2020. Más allá de las metas en consumo eficiente de agua y energía, la Asociación ha señalado la importancia de gestionar el destino de los envases que, desde 2010, son un 22% más ligeros.

Pelayo Bezanilla, presidente de ANFABRA: “Somos conscientes del peso de nuestro sector en la economía y nuestro compromiso con la gestión del medio ambiente es firme. Además de cumplir con los objetivos que nos marcamos para 2020, avanzamos que aspectos que están influyendo e influirán en las generaciones futuras, especialmente desafío de gestionar su destino de nuestros envases para que no terminen como residuos abandonados donde no deben estar. Una tarea ardua que compartimos con múltiples actores sociales y con las administraciones públicas. El 100% de los envases de refrescos puestos en el mercado son reciclables y/o reutilizables y año tras año seguimos avanzando para hacer nuestros envases más ligeros”.

En este sentido, algunas empresas del sector, como Schweppes Suntory España, Pepsico, Sanmy y Coca Cola Iberia han expuesto alguno de los casos de buenas prácticas. Por su parte, la directora ejecutiva de SEO/Birdlife, Asunción Ruiz, ha contextualizado los avances del sector de las bebidas refrescantes en el marco de los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) de la ONU.

Se mantiene el consumo y siguen incrementando las bebidas bajas en calorías

Aunque el calor tardó en llegar, y el frío y las lluvias han protagonizado la meteorología de este año, el consumo de bebidas refrescantes este 2018 se ha mantenido y el sector cerrará el año con un 0,1% de crecimiento, según las previsiones de Global Data.

Siguiendo la tendencia de los últimos años, el consumo de bebidas bajas en calorías continúa subiendo en sus distintos sabores: naranja (+19%), limón (+16,3%), tónica (+12,5%) y cola (+4,2%).

Con una producción de 4.400 millones de litros al año, la comercialización de refrescos aporta unos 3.800 millones de euros de Valor Añadido Bruto (VAB) a la economía española y 1.415 millones de euros de contribución fiscal. La industria genera más de 71.000 puestos de trabajo, directos e indirectos.

Comprometidos con la educación nutricional y la reducción de azúcar

Trabajando desde hace años por la educación nutricional, la promoción de estilos de vida saludable y la reducción de azúcar, el sector ha respondido a los cambios en los gustos de los consumidores: un 31% de las bebidas refrescantes en comercialización ya son sin calorías.

La industria española es líder en la disminución de azúcar. Desde 2005 a 2017 ha reducido un 32% del azúcar puesto en el mercado procedente de las bebidas refrescantes, una cifra que supera el compromiso de reducción del 22% fijado a nivel europeo. De la misma manera, el sector sigue avanzando para cumplir con los objetivos adicionales marcados en el Plan Nacional de Colaboración para la Mejora de la Composición de los Alimentos y las Bebidas (2017-2020), del Ministerio de Sanidad y AECOSAN, presentado este año.