Publicado el 17 mayo de 2017 a las 09:54

 

Los envases de bebidas y alimentos hacen posible la conservación y distribución del producto y garantizan las condiciones higiénicas óptimas para su consumo y protegerlos de los factores ambientales. En constante evolución desde sus orígenes, atendiendo a las nuevas regulaciones y demandas referentes al diseño, el etiquetado y los materiales, juegan un papel fundamental en nuestra sociedad actual.

En el Día Mundial del Reciclaje (17 de mayo), tenemos motivos de sobra para celebrar el esfuerzo común que se está realizando en España para aportar una segunda vida a los envases. Según las cifras de Ecoembes, en 2016 se han reciclado un 76% de los envases que tiramos al contenedor amarillo. Este dato positivo de por sí, supuso además el ahorro de 20 millones de metros cúbicos de agua y un millón de toneladas de CO2 que no fueron emitidas a la atmósfera.

 

Desde la Asociación de Bebidas Refrescantes, somos conscientes de que las demandas sociales han ido cambiando y es necesario atender al nuevo consumidor responsable concienciado con la sostenibilidad ambiental. Por ello, el compromiso con el reciclaje de nuestros asociados se ha consolidado año tras año, destacando no sólo la reducción del peso de los envases y en su reciclaje, sino también y muy notablemente, en el agua y energía consumida en el proceso de fabricación.

La Asociación también promueve el ecodiseño y aligeramiento de envases, entre el año 2000 y 2015 se ha logrado reducir entre un 13 y un 17% el peso de los envases, avanzando así hacia una sociedad cada vez más sostenible.