Publicado el 7 noviembre de 2017 a las 10:48

La economía circular, un concepto del que venimos oyendo hablar cada vez más en los últimos tiempos, se basa en utilizar los recursos de modo más sostenible y eficiente. Frente al modelo tradicional de economía lineal –extraer, producir, consumir y tirar-, la economía circular representa un nuevo modelo económico sostenible.

La Comisión Europea presentó en 2015 un Plan de Acción para implementar la economía circular en Europa. El paquete consta de un plan de acción de la UE con medidas que abarcan todo el ciclo de vida de los productos: del diseño, pasando por el abastecimiento, la producción y el consumo, a la gestión de residuos y el mercado de materias primas secundarias.

En España, los Ministerios de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente y de Economía, Industria y Competitividad han impulsado, en esta línea, el Pacto por la Economía Circular. ¿El objetivo? Implicar a los principales agentes económicos y sociales de nuestro país en la transición hacia este nuevo modelo, hacia un uso eficiente de los recursos y hacia el cuidado del medioambiente.

Desde la Asociación de Bebidas Refrescantes nos hemos adherido, comprometiéndonos con nuestra firma a impulsar la transición hacia una economía circular mediante las siguientes acciones:

  • Avanzar en la reducción del uso de recursos naturales no renovables, reutilizando en el ciclo de producción los materiales contenidos en los residuos como materias primas secundarias siempre y cuando quede garantizada la salud de las personas y la protección del medio ambiente.
  • Impulsar el análisis del ciclo de vida de los productos y la incorporación de criterios de ecodiseño, reduciendo la introducción de sustancias nocivas en su fabricación, facilitando la reparabilidad de los bienes producidos, prolongando su vida útil y posibilitando su valorización al final de ésta.
  • Favorecer la aplicación efectiva del principio de jerarquía de los residuos, promoviendo la prevención de su generación, fomentando la reutilización, fortaleciendo el reciclado y favoreciendo su trazabilidad.
  • Promover pautas que incrementen la innovación y la eficiencia global de los procesos productivos, mediante la adopción de medidas como la implantación de sistemas de gestión ambiental.
  • Promover formas innovadoras de consumo sostenible, que incluyan productos y servicios sostenibles, así como el uso de infraestructuras y servicios digitales
  • Promover un modelo de consumo responsable, basado en la transparencia de la información sobre las características de los bienes y servicios, su duración y eficiencia energética, mediante el empleo de medidas como el uso de la ecoetiqueta.
  • Facilitar y promover la creación de los cauces adecuados para facilitar el intercambio de información y la coordinación con las administraciones, la comunidad científica y tecnológica y los agentes económicos y sociales, de manera que se creen sinergias que favorezcan la transición.
  • Difundir la importancia de avanzar desde la economía lineal hacia una economía circular, fomentando la transparencia de los procesos, la concienciación y sensibilización de la ciudadanía.
  • Fomentar el uso de indicadores comunes, transparentes y accesibles que permitan conocer el grado de implantación de la economía circular.
  • Promover la incorporación de indicadores del impacto social y ambiental derivados del funcionamiento de las empresas, para poder evaluar más allá de los beneficios económicos que se generen en las mismas, como consecuencia de su compromiso con la economía circular.