Publicado el 23 marzo de 2017 a las 20:11
El sector de las bebidas refrescantes considera que el nuevo impuesto a las bebidas azucaradas es discriminatorio y crea inseguridad jurídica

MADRID – 7 DE FEBRERO DE 2017

La Asociación de Bebidas Refrescantes (ANFABRA), como representante de empresas productoras, entre otras, de bebidas con azúcar, estamos en total disconformidad con ese gravamen por los siguientes motivos:

Es un impuesto discriminatorio y regresivo

  • Afecta sólo a algunos productos por contener un ingrediente que, sin embargo, está disponible en muchos otros alimentos que no serán gravados.
  • Afectará especialmente a los grupos socio-económicos más desfavorecidos.

Crea incertidumbre jurídica

  • Debido al complejo proceso de aprobación de los Presupuestos catalanes, la norma se ha aprobado el 22 de marzo y a día de hoy, está pendiente de publicación, pero el impuesto entrará en vigor tan sólo 9 días después, el 1 de abril
  • A escasos días de su entrada en vigor, no está aprobado el reglamento de su aplicación, lo que genera incertidumbre e inseguridad jurídica
  • Aunque el nuevo impuesto se aplicará desde el 1 de abril, la liquidación se hará con efecto retroactivo entre el 1 y el 20 de julio.

Afectará negativamente a los consumidores y empresas catalanas

  • El consumidor catalán de bebidas con azúcar, sobre el que repercute el impuesto, se verá discriminado frente a otros consumidores en España y en la Unión Europea.
  • Perjudicará más a las empresas que sólo distribuyan y vendan en Cataluña.
  • El sector de turismo y hostelería catalán se verá especialmente afectado y discriminado frente a otros
  • Supondrá un peligro de ruptura de la unidad de mercado

Su fin es meramente recaudatorio

  •  Está demostrado que los impuestos sobre alimentos y bebidas no cambian hábitos ni resuelven problemas de salud.
  • Nuestro sector apuesta por la educación nutricional y por asumir voluntariamente compromisos para responder a los cambios en los estilos de vida y en las demandas de los consumidores.
  • En la última década se ha reducido en un 23% el azúcar por litro de refresco puesto en el mercado (el doble de reducción que la media europea que está en un 12%). Además, la cuarta parte de los refrescos son sin calorías y sin azúcar.
  • Las bebidas refrescantes (incluidas las que tienen azúcar) no son causa de obesidad, forman parte de una alimentación equilibrada y de los hábitos sociales. En España, sólo aportan el 2,1% del total de las calorías diarias que se ingieren (estudio publicado en la revista “Nutrients”).