Una de las cifras que mejor refleja la apuesta del sector de las bebidas refrescantes por la eficiencia energética es ésta: el 89% de la electricidad que consumen nuestras empresas asociadas procede de fuentes renovables.

Se trata del consumo energético más relevante, que supone alrededor de la mitad del total del gasto, seguido del gas natural. Y es esa energía eléctrica limpia la que pone en marcha algunos de los equipos necesarios para fabricar refrescos, especialmente los compresores de aire (utilizados para el soplado de envases) y los sistemas de frío.

Pero el compromiso del sector por la eficiencia energética es mucho más amplio. Hace casi una década, las empresas se plantearon como meta reducir en un 20% el ratio de consumo por unidad de producción mediante el seguimiento y control, optimización de procesos y la instalación de equipos eficientes.

Una meta, que ya estamos alcanzando –hemos logrado una reducción del 17%- mientras, en paralelo, hemos comenzado a trabajar en nuevos objetivos de cara a 2030 en línea con los ODS.

Hace casi una década, las empresas se plantearon como meta reducir en un 20% el ratio de consumo por unidad de producción mediante el seguimiento y control, optimización de procesos y la instalación de equipos eficientes.

Buenas prácticas

Un ahorro de energía equiparable al consumo energético de 1.100 hogares en un año es lo que ha conseguido Coca-Cola con la renovación de la iluminación de sus plantas.  La solución pasó por instalar un sistema de iluminación que combina LEDS, sensores IOT (internet de las cosas) e inteligencia artificial para reducir el consumo hasta en un  97%, en algunos casos.

El proyecto completo reducirá las emisiones de CO2 en más de 1.200 Tm de carbono al año, lo que equivale a  plantar más de 32.000 árboles al año.

Schweppes, por su parte ha puesto en marcha distintas iniciativas para mejorar el rendimiento energético de algunas de las maquinarias que intervienen en la fabricación.

También han renovado la cubierta de su planta, incrementando en un 150% la luz natural en las zonas de producción, sustituyendo las luces convencionales por LEDS y reforzando el aislamiento y estanqueidad con materiales más sostenibles y de mayor capacidad térmica. Con todo ello han conseguido darle una mayor estabilidad térmica al edificio y reducir de forma muy significativa el consumo energético.

En el caso de Pepsico, hace más de una década que trabajan en el programa RECON (Resources Conservation) que incluye diversas medidas de eficiencia energética en las plantas de producción y continúan detectando áreas de mejora y desarrollando acciones de reducción del ratio de consumo energético para avanzar más allá del 65% alcanzado entre 2009 – 2017.

Por último, queremos destacar la iniciativa de Refresco Iberia para la sustitución de los compresores de aire de baja presión por equipos más eficientes, con un 15% de ahorro energético al año. Asimismo, la mejora de la instalación de frío ha supuesto también un ahorro de entre el  5 – 8%.

Puedes conocer más ejemplos de buenas prácticas en el Centro de Información de Bebidas Refrescantes (CIBR) o descargar aquí nuestro Informe de Sostenibilidad 2018.