La  industria de las bebidas refrescantes tiene un destacado peso en la economía española. Además, tiene un efecto arrastre en otros sectores muy importantes en España, especialmente la hostelería y el turismo.

FACTURACIÓN TOTAL = 12.573 MILLONES DE EUROS
Facturación directa = 5.171 millones de euros
Facturación indirecta = 7.402 millones de euros
PRODUCCIÓN = 4.600 MILLONES DE LITROS/AÑO
EMPLEO TOTAL = 64.220 PUESTOS DE TRABAJO
Empleo directo = 8.417
Empleo indirecto = 55.803
Empleo inducido= 303.540
APORTACIÓN AL PIB = 1,4 %
TOTAL DE HOGARES QUE CONSUMEN BEBIDAS REFRESCANTES = 13.465.000
TOTAL DE CONSUMIDORES = 37.082.000
ESTABLECIMIENTOS QUE VENDEN BEBIDAS REFRESCANTES (HORECA)= 253.211
DIVERSIDAD DE PRODUCTOS = 2.000 REFERENCIAS + MÁS DE 500 SABORES
LANZAMIENTOS ANUALES = 150 (MEDIA)

Fuente. Las Bebidas Refrescantes y su Impacto Socieconómico en España. Informe elaborado por IESE. Actualizado a 2013.

Las bebidas refrescantes llegan a toda la población, ya que existe una amplia variedad de productos para todo tipo de consumidores, necesidades y situaciones.

La producción de refrescos en España se sitúa en unos 5.000 millones de litros anuales, lo que da empleo a casi 8.500 personas de manera directa. A ello hay que unir casi de 56.000 puestos de trabajo en empresas proveedoras, lo que supone un total de más de 64.000 empleos. Además, se generan otros casi 314.000 de manera inducida, a través de los canales de venta, HORECA y distribución.

Los refrescos y los hábitos sociales

Un indicador de la economía es el consumo en hostelería. España es un país con una fuerte cultura de las relaciones sociales y del ocio, donde los refrescos tienen un peso destacado.

En los últimos años, debido a la situación económica, se ha producido un cambio de hábitos, con una caída de ventas en bares y restaurantes y un ligero aumento del consumo en el hogar. Los españoles salen menos y cuando lo hacen gastan menos.

Por eso, aunque la caída del consumo no ha sido significativa en términos absolutos –algo más del 1% el año pasado- sí lo ha sido en términos de valor, debido al descenso en el canal de hostelería.

El descenso ha afectado a casi todas las categorías, salvo algunas como las tónicas, las bebidas energéticas y las bebidas para deportistas, que han registrado datos positivos.

La tónica es el ejemplo de la capacidad del sector de reinventarse e innovar con nuevas propuestas al gusto de los consumidores. Este producto histórico está creciendo en un contexto de caída generalizada del consumo, a partir de nuevas propuestas y presentaciones, como ingrediente en cócteles o en combinados con alcohol. Una bebida refrescante de siempre que ha conseguido mantener sus consumidores y llegar a otros muchos nuevos.