ENTREVISTA  

remolacha

ACOR ha sido un referente para el desarrollo agrario en Castilla y León y, en especial, para el sector remolachero azucarero nacional, desde hace más de medio siglo. En la actualidad, produce, además de azúcar y derivados, aceites alimentarios, trigos para producción de harinas especiales, biodiesel, distintos productos destinados a la alimentación animal y energía eléctrica renovable. La Asociación de Bebidas Refrescantes entrevista a Javier Narváez Jíménez-Laiglesia, de la Cooperativa ACOR:

Referentes del sector remolachero azucarero, ¿cómo describirías a grandes rasgos vuestra actividad productiva?

Javier Narváez: ACOR es una Sociedad Cooperativa formada actualmente por unos 4.900 socios agricultores de Castilla y León. La Cooperativa ACOR comenzó su andadura en 1962, cuenta por tanto con más de 53 años de existencia. En la actualidad dispone de una plantilla con 514 empleados fijos y se estima que genera unos 2.500 empleos indirectos, sólo por su actividad azucarera.

En sus comienzos, ACOR se concentró únicamente en la molturación de la remolacha azucarera entregada por los socios de la Cooperativa. Hasta 2007, ACOR contaba con dos fábricas azucareras y una planta de producción alcoholera, en la provincia de Valladolid (con una capacidad de molturación de 16.500 toneladas de remolacha diarias entre ambas y una producción de alcohol etílico de 30.000 litros/día).

Desde 2005, anticipándose a la gran reforma azucarera de la UE que se anunciaba, ACOR comenzó a diversificar sus actividades productivas, invirtiendo en la misma durante el periodo 2005 – 2014, más de 105 Millones de euros. En los últimos seis años ha constituido 4 empresas coparticipadas en tres ámbitos distintos de actividad:

  • En el sector azucarero en el 2009, constituyó las sociedades REFINERÍA DE OLMEDO, S.A. y ACOR &TEREOS IBERIA, S.A. junto con el Grupo Cooperativo francés TEREOS, para la producción y refino de azúcar de caña en Olmedo y para la comercialización conjunta de toda la producción de azúcar de ambas cooperativas, en España.
  • En el sector de la alimentación animal, en 2014 constituye con ED&F MAN, la empresa IBERLIQUIDOS, para la producción y comercialización conjunta en todo el territorio nacional, de melaza y melazas enriquecidas.
  • En el sector de los aceites alimentarios también en 2014, constituye junto con la multinacional portuguesa SOVENA OILSEEDS PORTUGAL, S.A., la sociedad AGROPRODUCCIONES OLEAGINOSAS, S.L. para el aprovisionamiento de semillas oleaginosas y la producción y comercialización en España, de aceites alimentarios a granel.
  • Desde hace cinco años, mantiene una estrecha colaboración con el Grupo Cooperativo aragonés ARENTO, para el desarrollo del trigo fuerza en Castilla y León y la producción de harinas especiales para alimentación y bollería, estudiando ambas cooperativas en la actualidad la mejor forma de consolidar este Proyecto.

De este modo, ACOR ha multiplicado su actividad, pasando de ser únicamente productor de azúcar y sus derivados (alcohol y pulpa), a producir actualmente: azúcar, aceites alimentarios, biodiésel, distintos productos destinados a la alimentación animal (pulpa, melazas enriquecidas, harinas de colza y girasol) y energía eléctrica renovable.

Pero también, en el mismo periodo, ACOR ha destinado casi 41 Millones de euros a las mejoras de su Azucarera de Olmedo, dotándola de las mejores infraestructuras de automatización de la recepción y productivas, primando todas aquellas inversiones que permitan un ahorro energético en la producción, y cuyo culmen ha sido el pasado año 2014 la instalación de un nuevo difusor vertical, puntero desde un punto de vista tecnológico, para la extracción del azúcar de la remolacha que ha supuesto una inversión de más de 12 millones de euros. Con ello, la Cooperativa dispone de una fábrica azucarera situada en Olmedo (Valladolid), que es la mayor y más moderna  azucarera de España, con una capacidad de molturación de hasta 12.000 toneladas de remolacha al día, y capaz de producir 180.000 t de azúcar de remolacha por campaña. Además, una vez finalizada la campaña remolachera, la Azucarera de Olmedo refina hasta 120.000 t/año de azúcar bruto de caña para la empresa REFINERÍA DE OLMEDO, S.A., sociedad coparticipada por ACOR y el Grupo Cooperativo francés TEREOS.

¿Por qué es estratégico el sector remolachero azucarero en el desarrollo agrario de Castilla y León?

J.N: Es fácilmente demostrable y conocido el carácter social del cultivo remolachero y su vital importancia para el adecuado mantenimiento del entorno rural de Castilla y León, tanto en relación con el empleo directo en la industria azucarera, como para el conjunto de las actividades asociadas al cultivo: mano de obra agraria, transportistas, empresas de servicios, fabricantes, almacenistas y distribuidores de fertilizantes, fitosanitarios y otros consumos agrícolas…

Sin olvidarnos del importante número de explotaciones agrarias de regadío en Castilla y León, que han tenido y siguen teniendo en el cultivo de la remolacha (aunque es obvio que su peso se ha visto rebajado desde el 2006) el principal sustento de la misma. Conviene no olvidar que gracias a los beneficios generados por la remolacha y al amparo de este cultivo, miles de agricultores de Castilla y León se han atrevido a abordar importantes y cuantiosas obras y mejoras en las infraestructuras de riego en las explotaciones de nuestra región, que está permitiendo a Éstas obtener otros cultivos complementarios de alto valor añadido, estando reconocida la modernización de los regadíos como una de las principales medidas de apoyo al desarrollo rural.

ACORSólo en el entorno de la Cooperativa que cuenta con una sola azucarera en Olmedo, ACOR aglutina a 514 empleos directos fijos en campaña y más de 2.500 empleos indirectos en el ámbito agrario e industrial (según se indica en un Informe del CEFS, Comité Europeo de Fabricantes de Azúcar, publicado en 2008), se contratan más de 80.000 transportes de remolacha, azúcar, pulpa y melaza  cada campaña por un valor de más de 15 millones de euros, se comercializan insumos para el cultivo por valor de más de 60 millones de euros, además de consumir en la fábrica azucarera insumos por otros 70 millones de euros (sin contar el coste, o la renta traspasada a los agricultores por la compra de remolacha).

También conviene tener en cuenta la gran cantidad de recursos que sólo en un cultivo como es el de la remolacha (que requiere anualmente un gasto o inversión importantísimo), retornan a la sociedad rural a través de la Administración vía impuestos, para ser reinvertidos en nuevos servicios y beneficios sociales. La particularidad del cultivo remolachero y su marcado carácter social, se demuestra comparando a grandes rasgos, los gastos y beneficios del cultivo de la remolacha frente a los demás: requiere un importante gasto o inversión anual para su implantación y desarrollo superior a los 3.100 €/hectárea (que se destinan principalmente a empresas de servicios, contratación de personal  y compra de diversos consumibles) y genera un beneficio aproximado de unos 700 €/ha, obteniendo la Administración, vía impuestos, del orden de entre 400 y 600 €/ha (a través del IVA) y entre 170-210 €/ha (a través del IRPF). Unas cifras que no admiten comparación, sea cual sea el otro cultivo extensivo de regadío que se considere, y que se perderían de abandonarse el cultivo remolachero. Por eso, no se puede entender que desde Bruselas se esté poniendo en riesgo, incluso a nivel de la UE, una industria y un sector agrario como es la producción de remolacha, con muchos años de historia, muy arraigado en determinadas comarcas agrícolas, que mueve muchos recursos y que genera un montón de puestos de trabajo tanto directos, como sobre todo, indirectos.

¿Cuáles son los datos de cultivo de remolacha azucarera en Castilla y León?

J.N: Hasta el año 1986, en Castilla y León, se sembraban alrededor de 110.000 – 120.000 hectáreas  de este cultivo, obteniéndose en esos años en nuestra región unas producciones de entre 4,5 y 5 millones de toneladas de esta raíz, con unos rendimientos muy bajos  de alrededor de 50 t de remolacha por hectárea.

Desde entonces, la tecnificación y el aumento de la productividad, junto a la contingentación de la producción azucarera nacional con motivo de la entrada de España en la UE, (CEE en ese momento), la superficie ha ido disminuyendo paulatinamente hasta el mínimo alcanzado en el 2013 cuando tan solo se destinaron unas 23.000 hectáreas y se produjeron apenas 1,85 millones de toneladas de remolacha física.

Actualmente se destinan alrededor de 27.000 hectáreas a este cultivo, obteniéndose hasta 2,6 millones de toneladas de esta raíz. Y los rendimientos se encuentran a la cabeza de los que se obtienen en los principales productores de la UE, las dos últimas campañas con 99 y 102 t de remolacha física por hectárea. Esto sitúa a Castilla y León como una de las regiones con mayor rendimiento azucarero por hectárea. La campaña pasada alcanzamos una producción media equivalente a más de 15 t de azúcar por hectárea, o lo que es lo mismo, un kilo y medio de azúcar por m2 de cultivo.

¿Cuál es vuestra interrelación con otros sectores, como el de bebidas refrescantes?

J.N: Sin duda, el sector de las bebidas refrescantes es fundamental para Acor, por lo que la relación es muy cercana. Nuestra relación con todos los clientes en general, es siempre muy estrecha, tratamos de colaborar al máximo con ellos con el objetivo de dar el mejor servicio posible y con la mejor calidad, que tradicionalmente nos reconocen y saben valorar. El carácter cooperativo de ACOR, eminentemente social y más comprometido, también nos ayuda en esa cercanía.

¿Cuál es el compromiso en la actividad de vuestra cooperativa con la sostenibilidad ambiental?

J.N: El compromiso de ACOR con la sostenibilidad ambiental ha sido total desde hace años. Todas las plantas de ACOR (Incluida la Fábrica azucarera de Valladolid ya desmantelada) se han certificado de acuerdo con la norma UNE-EN-ISO14001 de Gestión Medioambiental, siendo el primer certificado en la planta de Valladolid en el año 1998.

Asimismo las plantas azucareras han estado y la de Olmedo continúa estando, inscrita en el Registro de Centros Adheridos al Sistema Comunitario Europeo de Gestión  y Auditorías Medioambientales (EMAS). Siendo nuestra planta de Valladolid la segunda empresa de Castilla y León que se adhirió a este registro, en 1999. Lo que constituye un orgullo para nosotros.

La preocupación de ACOR por la sostenibilidad ambiental no se reduce sólo a los aspectos industriales, también en el sector agronómico tenemos la máxima preocupación por estos temas. Nuestro Servicio Agronómico lleva años incidiendo a nuestros cooperativistas, tanto personalmente como a través de los diferentes medios de divulgación de ACOR, sobre la conveniencia de realizar todas las diferentes labores de cultivo con estos principios.

En estos momentos tenemos certificada nuestra planta de Producción de Aceites y Oleaginosas de acuerdo con el esquema Internacional ISCC de sostenibilidad, tanto de materias primas como de biocarburantes obtenidos a  partir de recursos renovables. Y, próximamente, nos incorporaremos a una plataforma internacional orientada a la sostenibilidad agrícola de la industria agroalimentaria.

¿Qué papel tienen los carbohidratos en la salud?

J.N: El azúcar, como el resto de los carbohidratos, proporciona una energía de 4 calorías por gramo, la mitad de lo que proporcionan las grasas (suministran 9 calorías/gramo) y alcohol (7 calorías/gramo). Una cucharadita contiene 4 gramos de azúcar, lo que equivale a 16 calorías.

El azúcar es un carbohidrato que se encuentra presente de manera natural en muchos vegetales y alimentos. El azúcar aporta dos beneficios clave en la dieta: energía – característica común a todos los carbohidratos- y sabor dulce. Esta segunda característica es muy importante, porque gracias al azúcar es posible disfrutar de una dieta variada y saborear alimentos que, sin ella, difícilmente consumiríamos.

En la fabricación industrial de alimentos, el azúcar proporciona además de dulzor, importantes propiedades como la conservación, la mejora en los procesos de fermentación, cuerpo, color y textura, etc.

El cuerpo humano no realiza distinción entre el azúcar añadido y el que está presente de manera natural en los alimentos. La molécula de sacarosa presente en la remolacha y en la caña de azúcar es idéntica a la que está presente de manera natural en un plátano. Los nutricionistas aconsejan asegurar una ingesta variada, que incluya todo tipo de alimentos, incluidos los azúcares procedentes de diversas fuentes, naturalmente presentes (como el plátano) y añadidos, como el azúcar.

Los carbohidratos son la fuente de energía preferida de los músculos. Los deportistas y las personas que son muy activas necesitan especialmente estos alimentos, entre los que se incluye el azúcar. Los carbohidratos se almacenan en los músculos en forma de glucógeno. A mayor cantidad de glucógeno, mayor resistencia física. Es importante que al finalizar el ejercicio físico se “rellene” el depósito de carbohidratos y una buena manera de hacerlo es tomando una galleta o bebida azucarada.

Las evidencias actuales son insuficientes para poder obtener conclusiones firmes sobre el papel de los refrescos que contienen  azúcar en el riesgo de obesidad entre niños y adultos, pero la experiencia nos dice que estas bebidas no representan un riesgo específico para el control del peso. De hecho, en la última década se ha mantenido más o menos estable el consumo per cápita de este tipo de bebidas en EE.UU., mientras que la prevalencia de obesidad se ha duplicado en este país. Resultando evidente que deben ser otros los factores desencadenantes de dicha obesidad, como por ejemplo el sedentarismo, que ese sí es un mal que nos acecha a todos en estos tiempos.