El objetivo para las empresas del sector es eliminar la parte de residuos generados enviada a vertedero, a favor de la valorización mediante la reutilización o el reciclaje de los mismos.

Los residuos generados por las empresas fabricantes de bebidas refrescantes son principalmente residuos de envases y embalajes de materias primas (vidrio, cartón, plástico y chatarra) y aguas residuales. De todos ellos, se realiza una correcta gestión basada en los requisitos normativos vigentes y en los sistemas de gestión ambiental.

¿QUÉ RESIDUOS GENERAMOS EN NUESTRA ACTIVIDAD?

Dentro de los residuos generados por las empresas del sector, se pueden diferenciar residuos directos y otros residuos indirectos:

  • Los residuos directos generados en el proceso productivo son principalmente los rechazos de materiales utilizados en la fase de envasado (PET, acero y vidrio).
  • Los indirectos son los residuos de embalajes de productos incorporados al proceso (cartón, contenedores de plástico, palés de madera…), los residuos de envases de productos utilizados para la limpieza y mantenimiento de la maquinaria y las instalaciones, las aguas residuales y los residuos generados en su tratamiento (lodos de depuradora).

¿CÓMO GESTIONAMOS NUESTROS RESIDUOS?

En lo relativo a los residuos, la prioridad es reducir la generación de los mismos. Los materiales comprados cada vez incluyen menos materiales de embalaje, asegurando siempre el correcto suministro de los productos. Todos los consumos de materiales y productos se intentan reducir al máximo por cuestiones de eficiencia, además de para minimizar la generación de residuos asociada a dichos consumos.

La siguiente prioridad, cuando la cantidad de residuos generados se ha optimizado al máximo, es la reutilización y el reciclaje. Todos los residuos generados son segregados por tipos, y son entregados a un gestor que se encarga de su recogida, transporte y posterior reciclado o reutilización.

  • El 90% de los residuos generados en las plantas de las empresas del sector son valorizados.

Cuando ninguno de los anteriores métodos de gestión es viable, la última opción antes del depósito en vertedero, es la valorización energética de residuos (aprovechamiento energético de los mismos).

Siguiendo estos métodos de gestión prioritarios, las plantas reducen la cantidad de residuos cuyo destino final es el depósito en vertedero.

En el caso de las aguas residuales generadas, en la mayoría de los casos éstas son tratadas en estaciones depuradoras municipales. Sin embargo, algunas de las plantas cuentan con estaciones de tratamiento propias, para mejorar los parámetros de calidad de sus vertidos.