1. TRATAMIENTO DE AGUA POTABLE

Los refrescos se componen en gran parte de agua. Además, llevan otros ingredientes para dar resultado a la gran variedad de refrescos de distintos sabores que conocemos.

2. ELABORACIÓN DE LA BEBIDA TERMINADA

Algunos de los ingredientes pueden ser zumos de frutas, sales minerales, azúcar, anhídrido carbónico (el gas), etc.

Para elaborar un refresco es importante el proceso de mezclado. La mezcla de los refrescos puede incluir anhídrido carbónico, que es lo que da lugar a las famosas burbujas de los refrescos con gas.

Las bebidas sin gas pasan por un proceso de pasteurización para garantizar su calidad y seguridad. En cambio, los refrescos con gas no necesitan ser pasteurizados porque el CO2 que contienen ya aporta propiedades conservantes y antioxidantes.

3. ENVASADO DE LOS REFRESCOS

Una vez procesados, los refrescos son envasados. Después se atemperan en un proceso que sirve para ponerlos a temperatura ambiente. En el caso de las bebidas sin gas se tiene que bajar su temperatura porque la pasteurización se realiza a muchos grados. En el caso de los refrescos con gas, hay que subirla porque se envasan a una temperatura inferior a la que hay en el ambiente. A continuación, distintos departamentos verifican minuciosamente que el refresco cumple todos los controles de calidad.

4. ETIQUETADO DE LOS REFRESCOS

Los refrescos son etiquetados debidamente incluyendo toda la información referente a ingredientes, fecha de caducidad, información nutricional y fabricante.

5. ALMACENAMIENTO Y DISTRIBUCIÓN

Los refrescos se agrupan y ordenan almacenándolos en un entorno que garantiza su más alta calidad. Desde el almacén, se inicia la distribución para llegar a todos los rincones.