Como en la mayoría de los alimentos y bebidas, la combinación y cantidad de ingredientes determina el sabor de una bebida analcohólica.

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Aditivos

Los aditivos son ingredientes alimentarios añadidos de forma intencionada a los alimentos  y bebidas con el fin de llevar a cabo determinadas funciones tecnológicas como por ejemplo, dar color, edulcorar o ayudar a conservar los alimentos.

Su introducción en el alimento tiene como resultado que, tanto el propio aditivo como sus subproductos, se van a convertir en un componente de éstos. Al convertirse en componentes de los alimentos son, por tanto, ingredientes y, por ello deben figurar en el etiquetado de los alimentos como parte de su lista de ingredientes. Su presencia siempre es fácilmente identificable ya que en el etiquetado se detalla claramente tanto la función del aditivo en el alimento final (por ejemplo colorante, conservante, etc.) como la sustancia específica haciendo uso de su número E o su nombre (por ejemplo E415 o Goma Xantham).

El hecho de que un aditivo tenga un número E asignado da garantías de que el aditivo ha pasado controles de seguridad y que ha sido aprobado para su uso en la Unión Europea.

La autorización de uso de un aditivo está sujeta a tres condiciones:

  1. Que se pueda demostrar una necesidad tecnológica suficiente y cuando el objetivo que se busca no pueda alcanzarse por otros métodos económica y tecnológicamente utilizables.
  2. Que no representen ningún peligro para la salud del consumidor en las dosis propuestas, en la medida en que sea posible juzgar sobre los datos científicos de que se dispone.
  3. Que no induzcan a error al consumidor.

Azúcar

Los azúcares aportan energía al cuerpo. En particular, durante actividad física intensa, los azúcares son la principal fuente de energía. Un gramo de azúcar aporta 4 calorías, como todos los carbohidratos.

Los azúcares se encuentran en alimentos como por ejemplo en las frutas, las bayas, los vegetales o la miel. No existen diferencias nutricionales entre azúcares presentes de manera natural en los alimentos y los que se añaden a los alimentos y bebidas. Durante la digestión, los azúcares como la sacarosa y la lactosa, se dividen en azúcares sencillos. Los azúcares sencillos entonces viajan por el torrente circulatorio hasta las células. Es ahí donde aportan energía o son almacenados para su uso futuro por el organismo.

Existen diferentes azúcares, los cuales pueden tener distintas funciones en los alimentos y bebidas. Los azúcares más comunes son:

  • Sacarosa: disacárido o azúcar doble, formado en partes iguales por glucosa y fructosa. Este azúcar es conocido comúnmente como azúcar de “mesa” o “blanco” y se encuentra de manera natura en la caña de azúcar y la remolacha azucarera.
  • Fructosa: monósacárido o azúcar simple. En la naturaleza se combina con glucosa para formar sacarosa y es aproximadamente una vez y media más dulce que la sacarosa.
  • Lactosa: disacárido o azúcar doble. En la naturaleza se encuentra en la leche. Es menos dulce que cualquier otro azúcar
  • Glucosa: azúcar simple. En la naturaleza se combina con fructosa para formar sacarosa o con glucosa para formar maltosa, y con galactosa para formar lactosa, el cual es menos dulce que la sacarosa.

El jarabe alto en fructosa (high fructose corn syrup), también conocido como isoglucosa, es una mezcla líquida de aproximadamente la misma parte de glucosa que de fructosa obtenido de trigo o almidón de patata. Tienen aproximadamente el mismo dulzor que la sacarosa.

Zumo

Se trata de un ingrediente ampliamente utilizado en bebidas refrescantes. Los zumos de frutas contienen un amplio espectro de antioxidantes (betacaroteno, vitaminas C y E, etc.) y otros compuestos bioactivos (licopeno, hesperidina y otros compuestos fenólicos).

El Real Decreto 650/2011 por el que se aprueba la reglamentación técnico-sanitaria en materia de bebidas refrescantes, establece que las bebidas refrescantes de zumos de frutas “se caracterizan por contener zumos, purés, disgregados de frutas o sus mezclas”.

En el Real Decreto no existen requisitos mínimos en cuanto al contenido mínimo exigible de zumo, puré, disgregado de fruta o sus mezclas para la elaboración de este tipo de bebidas, de manera que estas cantidades quedarían reguladas de acuerdo a la buena práctica de fabricación.

En el contexto de la publicación del Real Decreto 650/2011, y con el objetivo de establecer pautas comunes de actuación para todos los Asociados, las Asociación de Bebida Refrescantes ha desarrollado una Guía sobre la aplicación de los requerimientos establecidos por dicho Real Decreto en relación a determinados artículos.

De acuerdo a lo asumidos a través de la Guía, y con el objetivo de continuar poniendo en el mercado productos cuya denominación de venta no induzca a error al consumidor, especialmente “sobre las características del producto alimenticio y, en particular, sobre su naturaleza, identidad, cualidades, composición, cantidad, duración, origen o procedencia y modo de fabricación o de obtención”, los asociados de la Asociación de Bebidas Refrescantes consideran, y se comprometen, a incluir en las bebidas refrescantes de zumos de fruta, para la mayoría de las frutas, un mínimo de 4% de zumo, excepto en casos excepcionales en los que un menor porcentaje caracterice de manera suficiente la bebida.

En el caso en el que se destaque la presencia de fruta o partes de fruta en la composición de una bebida por medio del uso de una descripción junto a la denominación, tal como “con zumo de fruta”, se indica la cantidad de fruta, o partes de la fruta (zumo, pulpa, etc.) junto al nombre del producto o en la lista de ingredientes junto al ingrediente en cuestión.

Edulcorantes

Los edulcorantes son ingredientes que se emplean para dar un sabor dulce a los alimentos o en edulcorantes de mesa.

El propósito principal del uso de edulcorantes es remplazar el contenido de azúcar en alimentos. Teniendo en cuenta que el sobrepeso y la obesidad están aumentando en nuestra sociedad, el uso de edulcorantes es importante ya que aporta la posibilidad de disfrutar del sabor dulce en los alimentos sin añadir calorías a la dieta.

En la industria de bebidas refrescantes existe una investigación y desarrollo continúo de proyectos en torno a la sustitución de azúcar y lanzamiento de nuevos productos light y sin azúcar. No obstante, continúan encontrándose importantes dificultades tecnológicas en la búsqueda de ingredientes alternativos que permitan reproducir el perfil sensorial del azúcar. Especialmente teniendo en cuenta que reducir únicamente el 5% de azúcar de un alimento o bebida tiene ya un impacto importante en su palatabilidad.

Durante los últimos años estos trabajos de investigación han sido muy destacados, alcanzando más de 50 nuevos productos lanzados al mercado, siendo alguno de ellos altamente representativo en el volumen de ventas del sector.

Las bebidas refrescantes light o sin calorías ya alcanzan el 30% de la producción total. Del 2006 al 2012, este porcentaje se vio incrementado en casi 7 puntos. Durante este periodo de tiempo, las calorías por 100 ml de bebida refrescante se redujeron en más de un 10%.

Para algunas empresas del sector, las bebidas refrescantes reformuladas han representado hasta el 90% de su volumen total de producción, y en otros casos ha sido reformulado más del 44% de su portafolio.

Etiquetado de edulcorantes:

En cuanto al etiquetado de edulcorantes cabe mencionar que, además de aplicarse los requisitos establecidos para cualquier otro aditivo, la legislación actual exige lo siguiente:

  • Los alimentos que contengan uno o más edulcorantes autorizados deben incluir la mención “con edulcorante(s)”acompañando a la denominación del alimento.
  • Los alimentos que contengan tanto un azúcar o azúcares añadidos como un edulcorante o edulcorantes autorizados deben incluir la mención “con azúcar(es) y edulcorante(s)” acompañando a la denominación del alimento.
  • Los alimentos que contengan aspartamo o sal de aspartamo-acesulfamo, deben incluir la mención “contiene aspartamo (una fuente de fenilalanina)” en la etiqueta en los casos en que el aspartamo o sal de aspartamo-acesulfamo estén designados en la lista de ingredientes solo con la referencia a un número E. La mención “contiene una fuente de fenilalanina” figurará en la etiqueta en los casos en que el aspartamo o sal de aspartamo-acesulfamo estén designados en la lista de ingredientes con su denominación específica.
  • Los alimentos que contengan más de un 10 % de polialcoholes añadidos, autorizados deben incluir la mención “un consumo excesivo puede producir efectos laxantes”.

Cafeína

La cafeína es una sustancia natural que se encuentra en hojas, semillas o frutas de más de 60 plantas. Es conocida por tener un efecto estimulante moderado en el sistema nervioso.

Se trata de uno de los ingredientes cuya seguridad ha sido más extensamente estudiada en la cadena de alimentación y ha sido utilizado de manera segura durante cientos de años.

En bebidas refrescantes, se encuentra principalmente en bebidas de cola y en “bebidas energéticas” y aporta un ligero sabor amargo, que ha sido apreciado por billones de consumidores en todo el mundo.

La información que se ha aportado y aporta a los consumidores sobre su presencia en alimentos es clara y fiable, debido no sólo a la legislación que se aplica al etiquetado de estos ingredientes, sino a las buenas prácticas que desde siempre la industria de bebidas refrescantes viene aplicando y que en ocasiones incluso van más allá de lo estipulado por Ley.

Existen muchos alimentos que contribuyen a la ingesta global de cafeína de un consumidor medio. Para muchos consumidores, estos alimentos – incluyendo té y cafés- aportarán una cantidad significativa e incluso mayor de cafeína a su dieta. Se debe tener en cuenta que el contenido de cafeína en té y café puede variar significativamente, dependiendo de un rango de factores, como por ejemplo las condiciones de preparación y hervido.