La llegada de esta marca al país se remonta a los años 50 cuando los primeros embotelladores españoles obtienen la concesión para fabricarla. El 31 de marzo de 1953 es una fecha clave, ya que es cuando salió la primera botella de Coca-Cola elaborada en España, de la fábrica de Cobega, en Barcelona.

En los años 60, aumenta la estructura con otras embotelladoras más pequeñas, Así se da cobertura a todo el territorio nacional. Este sistema se ha mantenido durante décadas, hasta que en el 2013 concluye un proceso de fusión de las 8 embotelladoras que existían para España y Portugal, derivando en el nacimiento de Coca-Cola Iberian Partnerts.

En el año 2016, Coca-Cola Enterprises, Coca-Cola Iberian Partners y Coca-Cola Erfrischungsgetränke se unen oficialmente para convertirse en el mayor embotellador de Coca-Cola en el mundo por ingresos, con más de 50 plantas de embotellado, 25.000 empleados y 300 millones de consumidores en 13 mercados.

Nuevas bebidas

Coca-Cola fue la primera referencia en la década de los años 50, convirtiéndose en un refresco popular entre las familias españolas, pero no tardó en ampliarse la oferta con nuevas bebidas. En las siguientes décadas entrarían al mercado nuevas marcas. Fanta lo hace en 1961 con su variedad de naranja, mientras que en 1962 se lanza Fanta limón. En 1975,  aparece Sprite, con sabor a lima-limón.

En los 80, aparece Coca-Cola light sin azúcar y Coca-Cola sin cafeína. Con los Juegos Olímpicos de Barcelona en 1992 llega Aquarius, “la bebida complementaria para deportistas” que se convierte en la bebida oficial del evento. En 1993, aparece Nestea al limón para ofrecer la variedad de los refrescos de té fríos.

En el 2000, llega la tónica Nordic Mist, en 2001 la bebida para deportistas Powerade y en 2003 Bitter Mare Rosso. 2006 es otra fecha clave, con el lanzamiento de uno de los productos de la marca más exitosos de los últimos años, Coca-Cola Zero azúcar.