Josep Puxeu, director general de la Asociación de Bebidas Refrescantes y representante de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB) en el Comité  Económico y Social Europeo (CESE), ha sido nombrado miembro de su Bureau, el máximo órgano tras la presidencia. La designación ha sido aprobada en el Pleno reunido en Bruselas y con su nombramiento la industria española de alimentación y bebidas eleva su nivel de representatividad y gana presencia en Europa.

Además, Josep Puxeu también ha sido elegido vicepresidente de la sección de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente y miembro de la sección de Relaciones Externas, dentro de la cual es presidente del Comité de Seguimiento para América Latina.

“La industria de alimentación y bebidas se enfrenta en los próximos años a grandes retos que España podrá abordar con más protagonismo y relevancia con la presencia de Josep Puxeu en el Comité de Dirección del CESE”, afirma Mauricio García de Quevedo, director general de FIAB.

Por su parte, Josep Puxeu señala que “esta etapa va a estar marcada por el Pacto Verde Europeo, que tiene entre sus objetivos avanzar hacia sistemas alimentarios más sostenibles. También por un consumidor más exigente que nos pide ser respetuosos con el entorno sin olvidarnos de mantener la seguridad y el abastecimiento de alimentos y bebidas a precios asequibles”.

El refuerzo de la presencia de FIAB en las instituciones europeas ayudará a seguir el proceso de internacionalización de esta industria, favorecerá su capacidad exportadora, que alcanza cifras récord cada año, así como el acceso a los fondos europeos. “Estamos en un escenario cada vez más global y sólo en el marco de una Europa fuerte saldremos de la crisis provocada por la COVID-19. La industria alimentaria, como sector estratégico que ha demostrado su carácter esencial en los momentos más duros de la crisis, debería estar
entre las beneficiadas de los fondos del Plan de Reconstrucción”, añade el representante de FIAB.

La industria de alimentos y bebidas de la Unión Europea emplea a más de cuatro millones y medio de personas y genera una facturación de 1.2 billones de euros. Además, la UE es el mayor exportador de productos alimenticios y bebidas del mundo.