Como sector, uno de los temas que más nos preocupa -en relación con el medio ambiente- es la mejora continua en el diseño de nuestros envases para reducir su impacto ambiental. Así, solo entre los años 2018 y 2019, hemos desarrollado más de 90 medidas de prevención que suponen un ahorro de 1.890 toneladas de materia prima.

En más de la mitad de los casos esas medidas son de aligeramiento del envase, bien porque se utilicen nuevos materiales, por mejoras tecnológicas en los procesos de envasado o por cambios en el diseño. Y fabricar envases más ligeros se traduce también en una reducción del consumo de agua y energía, de emisiones de gases de efecto invernadero y también de la cantidad de residuo a gestionar.

En el periodo que mencionábamos, 2018/2019, estas reducciones han sido de más de 948.500 metros cúbicos de agua, 288.350 megavatio-hora y 11.600 toneladas de CO2, según cálculos de Ecoembes realizados con el software GaBi2 y la base de datos de Ecoinvent.

También tenemos el compromiso de contribuir a gestionar el destino de nuestros envases, evitando que acaben como residuos en la naturaleza. Por eso, el 100% de las botellas y latas son reciclables y/o reutilizables y en casi un 90% se incluimos el símbolo voluntario de cómo reciclar.

El reciclaje de envases creció más de un 8% en 2019

El compromiso con el reciclaje sigue creciendo entre los españoles, quienes depositaron el pasado año más de 1,5 millones de toneladas de envases los contenedores amarillo y azul. Esto supone un crecimiento del 8,1% respecto al año anterior, según los datos de Ecoembes.

Esta cantidad de residuos recuperados evitaron la emisión de 1,67 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, el equivalente al total de las emisiones de las centrales de carbón en España durante dos meses.

Y es que cada ciudadano depositó en el contenedor amarillo 17,1 kilos de envases de plásticos, latas y bricks y 19,4 kilos de envases de papel y cartón en el contenedor azul.